Seríamos más felices en un mundo en que hubiera menos gritos de dolor y más voces desgarradas de soul. Seríamos más felices, pero, en realidad, lo que quiero decir es que el mundo sería un lugar mejor. Si cambiáramos la inanición por el hambre de sabiduría, y la avaricia de poder y dinero por la ambición de paz y amor.
Sería yo más feliz si te tuviera ahora entre mis brazos, pero esos son otros temas que sólo me hacen feliz a mí. Y yo no importo, el mundo sigue siendo feliz sin mí. Excepto mi mundo, claro, ellos, y ellas, sobre todo ellas, y aquellos también, sí, aquellos, los que ya no están pero siguen ahí, los que se hicieron inmortales al irse al otro mundo y dejar un legado grandioso tras de sí. Wilde, Whitman, los Beatles, Huxley, en fin, visionarios del amor y de la libertad. Los llamo visionarios, es curioso, como si pudieran ver el futuro, cuando realmente lo que han hecho es captar la esencia eterna del Tao, sintonizarse con el flujo del universo espiritual y comprender, aprehender, casi grabarse a fuego las enseñanzas del Ser. El Ser sólo puede transmitirse en metáforas, canciones, poemas... por eso estos cuatro nombres tienen un lugar privilegiado en mis enseñanzas vitales. El Ser es lo que no puede ser nombrado, lo que sostiene el iceberg, y el iceberg, bueno, en fin, es lo que vemos, ¿no?, lo que sale a flote, nada más...
Dejo una serie de obras de estos cuatro grandes, que son los primeros que se me han venido a la cabeza al pensar en el mensaje que quería transmitir, lo cual no quiere decir que en ellos haya leído o escuchado a los mejores sino que, al escucharlo, he escuchado algo.
Whitman.
Creo que podría volverme a vivir con los animales.
¡Son tan plácidos y tan sufridos!
Me quedo mirándolos días y días sin cansarme.
No preguntan,
ni se quejan de su condición;
no andan despiertos por la noche,
ni lloran por sus pecados.
Y no me molestan discutiendo
sus deberes para con Dios...
No hay ninguno descontento,
ni ganado por la locura de poseer las cosas.
Ninguno se arrodilla ante los otros,
ni ante los muertos de su clase
que vivieron miles de siglos antes que él.
En toda la tierra no hay uno solo
que sea desdichado o venerable.
Me muestran el parentesco que tiene conmigo,
parentesco que acepto.
Me traen pruebas de mi mismo,
pruebas que poseen y me revelan.
¿En dónde las hallaron?
¿Pasé por su camino hace ya tiempo
y las dejé caer sin darme cuenta?
Camino hacia delante, hoy como ayer y siempre,
siempre mas rico y mas veloz,
infinito,
lleno de todos
y lo mismo que todos,
sin preocuparme demasiado
por los portadores de mis recuerdos,
eligiendo aquí solo a aquel que más amo
y marchando con él en un abrazo fraterno.
Este es un caballo ¡Miradlo!
Soberbio,tierno,sensible a mis caricias,
de frente altiva y abierta,
de ancas satinadas,
de cola prolija que flagela el polvo,
de ojos vivaces y brillantes,
de orejas finas,
de movimientos flexibles...
Cuando lo aprisionan mis talones,
su nariz se dilata,
y sus músculos perfectos tiemblan alegres
cuando corremos en la pista...
pero yo solo puedo estar contigo un instante.
Te abandono, maravilloso corcel.
¿Para qué quiero tu paso ligero
si yo galopo mas de prisa?
De pie o sentado, corro más que tú.
Whitman, Walt, "Creo que podría volverme a vivir con los animales". En Hojas de hierba, capítulo Canto a mí mismo.
Huxley.
- Aldous Huxley [...] acaba de terminar una serie de ensayos llamados Enemigos de la libertad, en el que bosqueja y define algunas de las amenazas a nuestra libertad en los Estados Unidos, y señor Huxley, directo al grano, déjeme preguntarle esto: según su punto de vista, ¿quién y qué son los enemigos de la libertad aquí en los EEUU?
- Bueno, no creo que usted pueda decir quién en los Estados Unidos, no creo que hayan sido unas personas siniestras tratando de robar, deliberadamente, su libertad. Pero sí creo que hay, ante todo, unas fuerzas impersonales que nos llevan cada vez más en una dirección de menor y menor libertad. Y también creo que hay un número de dispositivos tecnológicos que, quien quiera que los desee utilizar, los puede utilizar para acelerar este proceso de alejarnos de la libertad, imponiendo control.
Entrevista a Aldous Huxley: La dictadura científica (1976).
Wilde.
Arguments are to be avoided; they are always vulgar and often convincing.
We live in an age when unnecessary things are our only necessities.
Nowadays people know the price of everything and the value of nothing.
Lennon.
If everyone demanded peace instead of another television set, then there'd be peace.
I believe in everything until it's disproved. So I believe in fairies, the myths, dragons. It all exists, even if it's in your mind. Who's to say that dreams and nightmares aren't as real as the here and now?
Reality leaves a lot to imagination.
Man is least himself when he talks in his own person. Give him a mask, and he will tell you the truth.
Alicia muchas veces habrá podido ver a un gato sin sonrisa, pero nunca a una sonrisa sin gato. "Siempre llegarás a alguna parte si caminas lo bastante". El gato de Cheshire.
sábado, 30 de noviembre de 2013
miércoles, 6 de noviembre de 2013
Todo nombre tiene un precio, un esfuerzo.
No hay vida sin palabras
porque toda palabra tiene vida
si la vida vivida no labra la palabra
no es vida vívida ni está viva la palabra.
martes, 5 de noviembre de 2013
Innombrable.
Ay, a la mierda las palabras. Sabemos tu y yo que
l'essentiel est invisible aux yeux, et qu'on ne voit qu'avec le coeur.
Y que los momentos, los de verdad, son inefables,
y todo río de tinta es en vano
y en vano morirá en el mar.
l'essentiel est invisible aux yeux, et qu'on ne voit qu'avec le coeur.
Y que los momentos, los de verdad, son inefables,
y todo río de tinta es en vano
y en vano morirá en el mar.
Qué fue de los cantautores
Éramos tan libertarios,
casi revolucionarios,
ingenuos como valientes,
barbilampiños sonrientes
—lo mejor de cada casa—
oveja negra que pasa
de seguir la tradición
balando a contracorriente
de la isla al continente
era la nueva canción.
Éramos buena gente,
paletos e inteligentes,
barbudos estrafalarios,
obreros, chicos de barrio,
progres universitarios,
soñando en una canción
y viviendo la utopía
convencidos de que un día
vendría la Revolución.
paletos e inteligentes,
barbudos estrafalarios,
obreros, chicos de barrio,
progres universitarios,
soñando en una canción
y viviendo la utopía
convencidos de que un día
vendría la Revolución.
Aprendiendo a compartir
la vida en una sonrisa,
el cielo en una caricia,
el beso en un calentón.
Fuimos sembrando canciones
en esta tierra baldía
y floreció la poesía
y llenamos los estadios
y en muchas fiestas de barrio
sonó nuestra melodía.
la vida en una sonrisa,
el cielo en una caricia,
el beso en un calentón.
Fuimos sembrando canciones
en esta tierra baldía
y floreció la poesía
y llenamos los estadios
y en muchas fiestas de barrio
sonó nuestra melodía.
Tardes y noches de gloria
que cambiaron nuestra historia.
Y este país de catetos,
fascistas de pelo en pecho,
curas y monjas serviles,
grises y guardias civiles,
funcionarios con bigote
y chusqueros de galón,
al servicio de una casta
que controlaban tu pasta
tu miedo y tu corazón.
que cambiaron nuestra historia.
Y este país de catetos,
fascistas de pelo en pecho,
curas y monjas serviles,
grises y guardias civiles,
funcionarios con bigote
y chusqueros de galón,
al servicio de una casta
que controlaban tu pasta
tu miedo y tu corazón.
Patriotas de bandera,
españoles de primera,
de la España verdadera
aquella tan noble y fiera
que a otra media asesinó
brazo en alto y cara al sol
leales al Movimiento
a la altura y al talento
del pequeño dictador
que fue Caudillo de España
por obra y gracia de Dios.
españoles de primera,
de la España verdadera
aquella tan noble y fiera
que a otra media asesinó
brazo en alto y cara al sol
leales al Movimiento
a la altura y al talento
del pequeño dictador
que fue Caudillo de España
por obra y gracia de Dios.
Toreando en plaza ajena
todo cambió de repente
los políticos al frente
de comparsa y trovador.
Se cambiaron las verdades:
"tanto vendes tanto vales".
Y llegó la transición:
la democracia es la pera.
Cantautor a tus trincheras
con coronas de laureles
y distintivos de honor
pero no des más la lata
que tu verso no arrebata
y tu tiempo ya pasó.
todo cambió de repente
los políticos al frente
de comparsa y trovador.
Se cambiaron las verdades:
"tanto vendes tanto vales".
Y llegó la transición:
la democracia es la pera.
Cantautor a tus trincheras
con coronas de laureles
y distintivos de honor
pero no des más la lata
que tu verso no arrebata
y tu tiempo ya pasó.
¿Qué fue de los cantautores?
preguntan con aire extraño
cada cuatro o cinco años
despistados periodistas
que nos perdieron la pista
y enterraron nuestra voz.
Y así van para más de treinta
con la pregunta de marras
tocándome los bemoles.
Me tomen nota señores
que no lo repito más:
preguntan con aire extraño
cada cuatro o cinco años
despistados periodistas
que nos perdieron la pista
y enterraron nuestra voz.
Y así van para más de treinta
con la pregunta de marras
tocándome los bemoles.
Me tomen nota señores
que no lo repito más:
algunos son diputados,
presidentes, concejales,
médicos y profesores,
managers y productores
o ejerciendo asesoría
en la Sociedad de Autores.
Otros están y no cantan,
otros cantan y no están.
Los hay que se retiraron,
algunos que ya murieron
y otros que están por nacer.
presidentes, concejales,
médicos y profesores,
managers y productores
o ejerciendo asesoría
en la Sociedad de Autores.
Otros están y no cantan,
otros cantan y no están.
Los hay que se retiraron,
algunos que ya murieron
y otros que están por nacer.
Jóvenes que son ahora
también universitarios,
obreros, chicos de barrio
que recorren la ciudad.
Un CD debajo el brazo,
la guitarra en bandolera,
diez euros en la cartera,
cantando de bar en bar.
O esos raperos poetas
que es su panfletos denuncian
otra realidad social.
también universitarios,
obreros, chicos de barrio
que recorren la ciudad.
Un CD debajo el brazo,
la guitarra en bandolera,
diez euros en la cartera,
cantando de bar en bar.
O esos raperos poetas
que es su panfletos denuncian
otra realidad social.
¿Y mujeres? ni se sabe.
Y sobre todo si hablamos
de las primeras gloriosas
que tuvieron los ovarios
y el coraje necesarios
de subirse a un escenario
de aquella España casposa.
Y sobre todo si hablamos
de las primeras gloriosas
que tuvieron los ovarios
y el coraje necesarios
de subirse a un escenario
de aquella España casposa.
¿Qué fue de los cantautores?
aquí me tienen señores
como en mis tiempos mejores
dando al cante que es lo mío.
Y aunque en invierno haga frío
me queda la primavera,
un abril para la espera
y un “Grândola” en el corazón.
aquí me tienen señores
como en mis tiempos mejores
dando al cante que es lo mío.
Y aunque en invierno haga frío
me queda la primavera,
un abril para la espera
y un “Grândola” en el corazón.
¿Qué fue de los cantautores?
aquí me tienen señores
aún vivito y coleando
y en estos versos cantando
nuestras verdades de ayer
que salpican el presente
y la mierda pestilente
que trepa por nuestros pies.
aquí me tienen señores
aún vivito y coleando
y en estos versos cantando
nuestras verdades de ayer
que salpican el presente
y la mierda pestilente
que trepa por nuestros pies.
¿Qué fue de los cantautores?
De los muchos que empezamos,
de los pocos que quedamos,
de los que aún resistimos,
de los que no claudicamos.
Aquí seguimos,
cada uno en su trinchera
haciendo de la poesía
nuestro pan de cada día.
De los muchos que empezamos,
de los pocos que quedamos,
de los que aún resistimos,
de los que no claudicamos.
Aquí seguimos,
cada uno en su trinchera
haciendo de la poesía
nuestro pan de cada día.
Siete vidas tiene el gato
aunque no cace ratones.
Hay cantautor para rato.
Cantautor a tus canciones.
Zapatero a tus zapatos.
aunque no cace ratones.
Hay cantautor para rato.
Cantautor a tus canciones.
Zapatero a tus zapatos.
Luis Pastor
jueves, 24 de octubre de 2013
Creo que es lo más cursi que he hecho en mi vida.
manifiestamente manifiesto mi pasión por tí
aunque parezca que no te das cuenta, creo que si
y no es por que mi corazón se divida en dos o en tres
razono que pertenece a más de una mujer
en cambio tu nombre rara vez quiero pronunciar
mi aliento cuando lo intenta se queda a la mitad
estos versos no son de poeta
rara vez tuve insipiración así
elocuente parece esta careta que
sólo me pongo para ti
increiblemente raro es que hace años que yo ya
no sentía tan fuerte mi corazón palpitar
creo que tampoco mi mente así colapsar...
rodeado de gente que baila a tu alrededor
en principio me siento peor que mejor.
inefable es el contradictorio sentimiento
bellísima la espera
lento el suplicio
efímero el amor
aunque parezca que no te das cuenta, creo que si
y no es por que mi corazón se divida en dos o en tres
razono que pertenece a más de una mujer
en cambio tu nombre rara vez quiero pronunciar
mi aliento cuando lo intenta se queda a la mitad
estos versos no son de poeta
rara vez tuve insipiración así
elocuente parece esta careta que
sólo me pongo para ti
increiblemente raro es que hace años que yo ya
no sentía tan fuerte mi corazón palpitar
creo que tampoco mi mente así colapsar...
rodeado de gente que baila a tu alrededor
en principio me siento peor que mejor.
inefable es el contradictorio sentimiento
bellísima la espera
lento el suplicio
efímero el amor
miércoles, 23 de octubre de 2013
Savater, Voltaire y Carolina.
Llevo un tiempo leyendo El jardín de las dudas, de Fernando Savater. Me atrajo el título, y pensé que sería otra obra maestra pedagógica hecha para Amador. Sin embargo resultó ser la recreación de una correspondencia entre el filósofo Voltaire ya moribundo (aunque más vivo que nunca) y Carolina de Beauregard, Condesa de Montoro. No puedo más que admirar la elegancia, la elocuencia y la astucia con que están escritas las cartas del primero, y el humor, a veces cínico y otras risueño, que vehicula el sutil pensamiento de la segunda. No pretendo hacer una crítica literaria aunque me encuentro henchido de ganas ya antes de terminar el libro; me encanta, eso es todo, y quiero dejar constancia de las parrafadas que me gustan con el egocéntrico propósito de que algún día, cuando eche de menos las bellísimas palabras que derraman estos pensadores, vuelva a esta entrada del blog y las lea. Eso es, sólo por mi. Pero si de paso alguien quiere suicidar su yo lector haciéndose spoilers del libro, allá él.
Ah, por cierto: por qué se llame el Jardín de las dudas es algo a lo que le doy vueltas constantemente. Hasta ahora mi hipótesis favorita es que Savater ha querido representar una idea muy subjetiva de cómo era Voltaire para hacer un homenaje al sentido común, quien seguro que se lo agradece. No he visto palabras más ciertas en mucho tiempo, y la humanidad que transmite el libro me embelesa cada vez que lo leo. Es arte, auténtico arte, y no son más que sus cartas. En ellas se descubre, confiesa "pecadillos", critica la sociedad de su tiempo y se remonta al comienzo de la civilización para justificar su actual estado. Condena sin importarle las consecuencias (numerosos exilios) y adula cortés y humildemente, piensa como Voltaire y ama como una bestia, se enorgullece de sus decisiones y se arrepiente de sus pasiones. Es sencillamente humano. Si algo me dice el título es que incluso Voltaire, el mismísimo, era un ser humano, y esto es algo que me hace levantarme de mi jardín de las dudas. Se encuentra en una etapa de su vida en la que mira todo con perspectiva, y hace parecer todas sus aventuras de un carácter tan natural que te dan ganas de vivir intensamente. No sé cómo explicarlo, en definitiva, salvo con las palabras naturalidad, humildad, amor y sentido común.
He aquí los fragmentos.
"Vivo en un Madrid que no es capital ni nada que se le parezca sino simplón pueblo grande, lleno de moscas, de mierda, de rezos, de curas, de hembras sin cerebro ni instrucción bostezando tras sus rejas de gañanes embozados que no piensan más que en las fechorías de los bandoleros y en las estocadas de los matadores" - Carolina.
"Señora, la Tierra es un vasto escenario en el que una misma tragedia se interpreta bajo nombres diferentes. La ambición, la avaricia, el egoísmo, la vanidad, la amistad, el amor, el afán de conocer, la generosidad y el espíritu público: tales pasiones, combinadas en dosis diferentes y distribuidas socialmente de forma diversa han sido desde el comienzo del mundo y siguen siendo la fuente de cuantas empresas ha realizado la humanidad. Quien desee conocer los sentimientos, inclinaciones y derroteros de la vida entre los griegos o los romanos no tiene más que estudiar el modo de ser y de obrar de los franceses o los ingleses de hoy: no podrá equivocarse mucho si transfiere a los primeros la mayoría de observaciones que haya hecho sobre los segundos. El comportamiento humano es muy semejante en todas las épocas y en todas las latitudes. Se repiten los errores y los crímenes, así como también los esfuerzos en pos de hacer la vida más agradabley las costumbres más suaves. Los efectos de la superstición son muy variados. mientras que los de la razón son siempre idénticos. Podemos aventurar como regla general que cuando un uso o una creencia no tienen mejor argumento a su favor que las raíces tradicionales, su antigüedad real o supuesta, pertenece al orden del capricho o del fanatismo, pero nunca de la cordura. Las buenas leyes y los sentimientos de utilidad pública siempre pueden justificarse racionalmente, sea nuestro interlocutor blanco, amarillo o negro" -Voltaire.
"Me congratulo de las noticias que me hacéis llegar desde Vasconia. Hace tiempo yo creía que los vascos no eran más que rústicos pastores que danzaban por los Pirineos hablando entre sí y con sus vacas en un idioma que nadie más podía entender. Me sacaron de mi error el señor Altuna, el marqués de Narros y otros no menos ilustres representantes de un vasco diferente, más apto para servirnos de modelo hacia el futuro que empeñado en rememorar las muecas atávicas del pasado" - Voltaire.
"Sin duda este Dios del que os hablo no puede haber nacido de ninguna virgen, ni muerto en un cadalso, ni ser comido en forma de oblea, ni ciertamente ha inspirado esos libros que usted y yo conocemos, llenos de contradicciones, de demencia y de horror. [...] Pienso que el amor propio es necesario, pues termina reforzando la benevolencia social en lugar de contrariarla. Incluso os diría que el amor propio comparte muchas características con nuestro instrumento genital: nos es muy necesario, nos es muy querido, nos da abundante placer pero hay que procurar llevarlo tapado" - Voltaire.
"Digo y repito: ¡aplastad al Infame! Queréis saber a qué insigne Infame me refiero. No os lo oculto: al cristianismo. Me parece que ya son bastantes mil setecientos años de vilezas, disparates y persecuciones en nombre de la caridad fraterna. Siento una repulsión física por la mentira clerical y por su santidad homicida. [...] Sin duda la superstición es a la religión como la astrología a la astronomía: la hija muy loca de una madre cuerda" - Voltaire.
[En francés seguro que suena mejor, pero no lo he encontrado:]
¿Qué soy, dónde estoy, a dónde voy, de dónde vengo?
Somos átomos atormentados sobre este montón de barro,
a los que la muerte devora y de los que la suerte se burla,
pero átomos pensantes, átomos cuyos ojos
guiados por el pensamiento han medido los cielos,
en el seno de lo infinito lanzamos nuestro ser
sin poder ni por un momento vernos y conocernos
El mundo es un teatro de orgullo y de error,
lleno de infortunados que hablan de la felicidad" - Voltaire.
"Fontenelle solía terminar nuestras charlas de astronomía suspirando: Bueno, es ridículo ir subidos en una cosa que gira y atormentarnos tanto" -Voltaire.
"Nuestras desgracias no provienen de ninguna maldición bíblica sino de lo irremediablemente frágil de nuestra condición natural y de disparates y abusos que las sociedades consienten. La primera fuente de males no admite enmienda pero la otra ciertamente sí. El hambre, la peste y la guerra son tres de los ingredientes más famosos de nuestro bajo mundo. Quizá las dos primeras sean regalos de esa Providencia a la que tanto veneraba el obispo Bossuet. Pero la tercera, que convoca también la presencia de las otras dos, es fruto de la imaginación caldeada de doscientas o trescientas personas repartidas por el mundo bajo el título de príncipes o ministros. Mientras éste siga siendo el monstruo que despedaza a las multitudes, los filósofos moralistas que se dedican a condenar unos cuantos alfilerazos particulares pueden quemar sus libros; en tanto sea el capricho de unos pocos individuos degollar legalmente a millares de nuestros hermanos, la parte del género humano dedicada al heroísmo militar será lo más espantoso de la naturaleza entera. Para qué sirven y qué me importan la humanidad, la beneficencia, la modestia, la templanza, la dulzura, la sabiduría, la piedad, cuando media libra de plomo tirada desde una distancia de seiscientos pasos me destroza el cuerpo y muero con veinte años entre tormentos inenarrables, en medio de otros cinco o seis mil moribundos, en tanto mis ojos, que se abren por última vez, ven la ciudad en la que he nacido destruida por el acero y por las llamas, y los últimos sonidos que oyen mis oídos son los gritos de las mujeres y de los niños que expiran bajo las ruinas, todo para servir a los pretendidos intereses de un hombre al que no conocemos" - Voltaire.
Ah, por cierto: por qué se llame el Jardín de las dudas es algo a lo que le doy vueltas constantemente. Hasta ahora mi hipótesis favorita es que Savater ha querido representar una idea muy subjetiva de cómo era Voltaire para hacer un homenaje al sentido común, quien seguro que se lo agradece. No he visto palabras más ciertas en mucho tiempo, y la humanidad que transmite el libro me embelesa cada vez que lo leo. Es arte, auténtico arte, y no son más que sus cartas. En ellas se descubre, confiesa "pecadillos", critica la sociedad de su tiempo y se remonta al comienzo de la civilización para justificar su actual estado. Condena sin importarle las consecuencias (numerosos exilios) y adula cortés y humildemente, piensa como Voltaire y ama como una bestia, se enorgullece de sus decisiones y se arrepiente de sus pasiones. Es sencillamente humano. Si algo me dice el título es que incluso Voltaire, el mismísimo, era un ser humano, y esto es algo que me hace levantarme de mi jardín de las dudas. Se encuentra en una etapa de su vida en la que mira todo con perspectiva, y hace parecer todas sus aventuras de un carácter tan natural que te dan ganas de vivir intensamente. No sé cómo explicarlo, en definitiva, salvo con las palabras naturalidad, humildad, amor y sentido común.
He aquí los fragmentos.
"Vivo en un Madrid que no es capital ni nada que se le parezca sino simplón pueblo grande, lleno de moscas, de mierda, de rezos, de curas, de hembras sin cerebro ni instrucción bostezando tras sus rejas de gañanes embozados que no piensan más que en las fechorías de los bandoleros y en las estocadas de los matadores" - Carolina.
"Señora, la Tierra es un vasto escenario en el que una misma tragedia se interpreta bajo nombres diferentes. La ambición, la avaricia, el egoísmo, la vanidad, la amistad, el amor, el afán de conocer, la generosidad y el espíritu público: tales pasiones, combinadas en dosis diferentes y distribuidas socialmente de forma diversa han sido desde el comienzo del mundo y siguen siendo la fuente de cuantas empresas ha realizado la humanidad. Quien desee conocer los sentimientos, inclinaciones y derroteros de la vida entre los griegos o los romanos no tiene más que estudiar el modo de ser y de obrar de los franceses o los ingleses de hoy: no podrá equivocarse mucho si transfiere a los primeros la mayoría de observaciones que haya hecho sobre los segundos. El comportamiento humano es muy semejante en todas las épocas y en todas las latitudes. Se repiten los errores y los crímenes, así como también los esfuerzos en pos de hacer la vida más agradabley las costumbres más suaves. Los efectos de la superstición son muy variados. mientras que los de la razón son siempre idénticos. Podemos aventurar como regla general que cuando un uso o una creencia no tienen mejor argumento a su favor que las raíces tradicionales, su antigüedad real o supuesta, pertenece al orden del capricho o del fanatismo, pero nunca de la cordura. Las buenas leyes y los sentimientos de utilidad pública siempre pueden justificarse racionalmente, sea nuestro interlocutor blanco, amarillo o negro" -Voltaire.
"Me congratulo de las noticias que me hacéis llegar desde Vasconia. Hace tiempo yo creía que los vascos no eran más que rústicos pastores que danzaban por los Pirineos hablando entre sí y con sus vacas en un idioma que nadie más podía entender. Me sacaron de mi error el señor Altuna, el marqués de Narros y otros no menos ilustres representantes de un vasco diferente, más apto para servirnos de modelo hacia el futuro que empeñado en rememorar las muecas atávicas del pasado" - Voltaire.
"Sin duda este Dios del que os hablo no puede haber nacido de ninguna virgen, ni muerto en un cadalso, ni ser comido en forma de oblea, ni ciertamente ha inspirado esos libros que usted y yo conocemos, llenos de contradicciones, de demencia y de horror. [...] Pienso que el amor propio es necesario, pues termina reforzando la benevolencia social en lugar de contrariarla. Incluso os diría que el amor propio comparte muchas características con nuestro instrumento genital: nos es muy necesario, nos es muy querido, nos da abundante placer pero hay que procurar llevarlo tapado" - Voltaire.
"Digo y repito: ¡aplastad al Infame! Queréis saber a qué insigne Infame me refiero. No os lo oculto: al cristianismo. Me parece que ya son bastantes mil setecientos años de vilezas, disparates y persecuciones en nombre de la caridad fraterna. Siento una repulsión física por la mentira clerical y por su santidad homicida. [...] Sin duda la superstición es a la religión como la astrología a la astronomía: la hija muy loca de una madre cuerda" - Voltaire.
[En francés seguro que suena mejor, pero no lo he encontrado:]
¿Qué soy, dónde estoy, a dónde voy, de dónde vengo?
Somos átomos atormentados sobre este montón de barro,
a los que la muerte devora y de los que la suerte se burla,
pero átomos pensantes, átomos cuyos ojos
guiados por el pensamiento han medido los cielos,
en el seno de lo infinito lanzamos nuestro ser
sin poder ni por un momento vernos y conocernos
El mundo es un teatro de orgullo y de error,
lleno de infortunados que hablan de la felicidad" - Voltaire.
"Fontenelle solía terminar nuestras charlas de astronomía suspirando: Bueno, es ridículo ir subidos en una cosa que gira y atormentarnos tanto" -Voltaire.
"Nuestras desgracias no provienen de ninguna maldición bíblica sino de lo irremediablemente frágil de nuestra condición natural y de disparates y abusos que las sociedades consienten. La primera fuente de males no admite enmienda pero la otra ciertamente sí. El hambre, la peste y la guerra son tres de los ingredientes más famosos de nuestro bajo mundo. Quizá las dos primeras sean regalos de esa Providencia a la que tanto veneraba el obispo Bossuet. Pero la tercera, que convoca también la presencia de las otras dos, es fruto de la imaginación caldeada de doscientas o trescientas personas repartidas por el mundo bajo el título de príncipes o ministros. Mientras éste siga siendo el monstruo que despedaza a las multitudes, los filósofos moralistas que se dedican a condenar unos cuantos alfilerazos particulares pueden quemar sus libros; en tanto sea el capricho de unos pocos individuos degollar legalmente a millares de nuestros hermanos, la parte del género humano dedicada al heroísmo militar será lo más espantoso de la naturaleza entera. Para qué sirven y qué me importan la humanidad, la beneficencia, la modestia, la templanza, la dulzura, la sabiduría, la piedad, cuando media libra de plomo tirada desde una distancia de seiscientos pasos me destroza el cuerpo y muero con veinte años entre tormentos inenarrables, en medio de otros cinco o seis mil moribundos, en tanto mis ojos, que se abren por última vez, ven la ciudad en la que he nacido destruida por el acero y por las llamas, y los últimos sonidos que oyen mis oídos son los gritos de las mujeres y de los niños que expiran bajo las ruinas, todo para servir a los pretendidos intereses de un hombre al que no conocemos" - Voltaire.
Savater, El jardín de las dudas.
domingo, 6 de octubre de 2013
It's in the nights.
Brindemos. Por estas noches.
Por las noches absurdas, irracionales, vividas con el corazón, noches bajo ese foráneo pero a la vez acogedor contexto que nos permite decir unas burradas más considerables de lo corriente: un arte marcial que nos une, y una pasión generalizada por la música.
Por las noches que se alargan hasta que sale el sol, pero con naturalidad, haga de esa manera, nada forzado, nada fuera de lugar, todo perfecto, todo cerrado.
Por las noches donde enaltecemos las cualidades de los demás, porque, nada más salir a la luz, nos deslumbran con su personalidad. Pero antes, hay que perder la timidez, si se puede, con el ron más barato alguna vez hecho por el hombre.
Por esas noches de las que no quedan recuerdo alguno, porque ninguno quiere tener la pesada cámara en el bolsillo, porque sería demasiado mainstream, o porque nos la suda todo simplemente, porque sabemos que los recuerdos importantes quedan en la memoria, y no en la tarjeta de. Con naturalidad, haga de esa manera.
Por estas noches. Brindemos. Otra vez.
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