domingo, 6 de octubre de 2013

It's in the nights.

Brindemos. Por estas noches.

Por las noches absurdas, irracionales, vividas con el corazón, noches bajo ese foráneo pero a la vez acogedor contexto que nos permite decir unas burradas más considerables de lo corriente: un arte marcial que nos une, y una pasión generalizada por la música.

Por las noches que se alargan hasta que sale el sol, pero con naturalidad, haga de esa manera, nada forzado, nada fuera de lugar, todo perfecto, todo cerrado.

Por las noches donde enaltecemos las cualidades de los demás, porque, nada más salir a la luz, nos deslumbran con su personalidad. Pero antes, hay que perder la timidez, si se puede, con el ron más barato alguna vez hecho por el hombre.

Por esas noches de las que no quedan recuerdo alguno, porque ninguno quiere tener la pesada cámara en el bolsillo, porque sería demasiado mainstream, o porque nos la suda todo simplemente, porque sabemos que los recuerdos importantes quedan en la memoria, y no en la tarjeta de. Con naturalidad, haga de esa manera.

Por estas noches. Brindemos. Otra vez.

viernes, 4 de octubre de 2013

Punto de inflexión

Y esta parte de mi vida se llama punto de inflexión. Empiezo a estar en contacto con mis deseos, con mi yo, pero lo que veo hará daño a otras personas. ¿Es la única forma? Siempre fue mi sueño seguir mi instinto como único rasgo de personalidad fuerte que nos queda: actuar azarosamente para ser libre. Pero realmente, ¿qué es ser libre? ¿acaso actuar impulsivamente no es menos libre, al no tener tiempo de reflexionar y estar sumiso a la impulsividad de hacer algo ya, aquí, ahora? ¿y qué es el corazón? ¿es más que eso? ¿intentar ser justa una parte de tí que no tenga en cuenta a los factores ambientales, sino siempre "valores eternos" como la lealtad, la integridad personal...?

Ser libre no es libertad de movimiento. Ser libre no es estar en la cima de una montaña y respirar. Eso se llama senderismo, es otra cosa, mola mucho pero es otra cosa. ¿Qué más no es ser libre? Ser esclavo, estar sumiso, no a una persona, al menos en este primer mundo, sino a muchas. Ser un títere de la sociedad. La moda es una forma de esclavitud. El consumismo es otra forma de esclavitud. Al ser esclavos, nuestra vida se rebela, estamos en constante tensión por querer liberarnos y romper ciertas cadenas. No sé si alguno de mis profesores se haria un facepalm por ver cómo meto esta frase aquí, pero María Zambrano dijo: "Cuando la razón no sabe enamorar a la vida, ésta se rebela".

También ¿se puede ser esclavo de uno mismo? Pongamos un alter ego que coarte tu felicidad, un SuperYo material que no te deje hacer lo que tú quieres por miedo a lo que piensen, un miedo que se ha objetivado concretamente en "convenciones sociales". No hago lo que "está feo", no hago lo que "hará reírse a los demás de mí", se puede traducir, a veces, en un mero "no hago lo que me apetece".

Y ser libre no es "hacer lo que me apetece en todo momento" por esto: es más libre el que reflexiona y dice "me compensa más cuidar y (eg. mi integridad, el respeto a mí mismo y mi imagen pública) aguantándome las ganas de hacer x (eg. poner los cuernos, defecar en medio de la discoteca o robar una botella y llevarte un guantazo), que hacer x y perder mi y".

El problema de estar coartado por este yo, el problema de ser esclavo de uno mismo, es que uno se confunde cuando le preguntan ¿qué quieres? Por un lado quiere hacer lo que hace la sociedad, porque es más fácil rendirse al juego externo de deseos que meterse a la introspección y eliminar barreras hasta hallar el corazón. Eg. quiero ir a la discoteca, quiero beber, quiero jugar un partido de fútbol los domingos. Por otro lado no quiere hacer nada de eso, porque en realidad está cansado de ciertas rutinas, y aquí asoma su corazón. Pero por otro lado no quiere quedarse sólo en casa, porque entonces se enfrentará a él mismo, y aquí asoma su esclavitud. También quiere salir y conocer a nueva gente y vivir la vida de otro por un día, porque la suya le agota. Porque no halla paz. Porque no es capaz de hallar la paz donde los demás, necesita más. Porque no aceptas el conformismo pero de otra forma todo lo que viene te parece poco. Ve a buscar eso que te haga feliz. Esté "bien", o esté "mal".

No sé si busco algo erróneo, si mi perspectiva es errónea, si busco algo que no existe.. O si tú no existes. No sé si generalizo y esto es lo normal... O si todo debería ser algo más, no sé si me falta siempre algo o esto es lo que hay. No sé si te amo... o no quiero saber que no te amo.

Existencialismo sartriano en Crónica del asesino de reyes.

"Verás, existe una conexión fundamental entre todo lo que uno parece y lo que uno es. Todos los niños Fata lo saben, pero vosotros, los mortales, no lo veis. Nosotros sabemos lo peligrosas que pueden resultar las máscaras. Todos nos convertimos en lo que fingimos ser.
Cronista se relajó un poco, pues pisaba terreno conocido.
- Eso es psicología elemental. Si vistes a un mendigo con ropa lujosa, la gente lo trata como a un noble, y el mendigo está a la altura de lo que esperan de él.
- Eso es sólo la parte más pequeña -replicó Bast-. La verdad es mucho más profunda. Es... -Bast se atascó un momento-. Todos nos contamos una historia sobre nosotros mismos. Siempre. Continuamente. Esa historia es lo que nos convierte en lo que somos. Nos construimos a nosotros mismos a partir de esa historia.
Cronista arrugó la frente y despegó los labios, pero Bast levantó una mano.
- No, escúchame. Ya lo tengo. Conoces a una chica tímida y sencilla. Si le dices que es hermosa, ella pensará que eres simpático, pero no te creerá. Sabe que esa belleza es obra de tu contemplación. -Bast se encogió de hombros-. Y a veces basta con eso.
Sus ojos se iluminaron.
- Pero existe una manera mejor de hacerlo. Le demuestras que es hermosa. Conviertes tus ojos en espejos, tus manos en plegarias cuando la acaricias. Es difícil, muy difícil, pero cuando ella se convence de que dices la verdad... -Bast hizo un ademán, emocionado-. De pronto la historia que ella se cuenta a sí misma cambia. Se transforma. Ya no la ven hermosa. Es hermosa, y la ven.
- ¿Qué demonios quieres decir? - le espetó Cronista-. Solo dices tonterías.
- Lo que digo es demasiado profundo para que lo entiendas -dijo Bast con enojo-. Pero estás a punto de captarlo. Piensa en lo que ha dicho él hoy. La gente lo tenía por un héroe, y él interpretaba ese papel. Lo interpretaba como si llevara una máscara, pero al final se lo creyó. Su ficción se convirtió en realidad. Pero ahora...
- Ahora la gente ve a un posadero -dijo Cronista.
- No -dijo Bast en voz baja-. La gente veía a un posadero hace un año. Él se quitaba la máscara cuando salían por la puerta. Ahora él se ve a sí mismo como un posadero, y lo que es peor: como un posadero fracasado".

- Patrick Rothfuss, Crónica del asesino de reyes. El nombre del viento.

jueves, 3 de octubre de 2013

Esa cosa que viaja por mi cabeza.

- ¿Sabes? Hace un tiempo tenía un montón de palabras en mi cabeza. Uf. Qué agobio. Ahora que lo miro con perspectiva, puedo decir que intentaba comprender todo lo que pasaba por mi cabeza dentro de un marco o teoría totalitaria. Ahora comprendo que no sólo se piensa pensando, sino también dejando fraguar los pensamientos en el subconsciente... comprendo que hay muchas formas de inteligencia y que no se puede abusar de una, ni de la introspección porque pierdes la conexión con la realidad, ni del práctico porque te olvidas de dedicarte un tiempo a ti... He aprendido, no mucho, no poco, no es definitivo, pero sí válido. Estoy contento.
- Bien, bien... ¿Ya no hay más palabras en tu cabeza?
- Jajaja, ¡gracias a Dios que sí! Pero ya no son palabras en plan intensas que me confundan... Si acaso me interesan, y dejo la pregunta fraguar... Pero no, ¡lo más interesante!... Es que apenas hay palabras.
- Es imposible que no haya nada. ¿Qué tienes?
- Música.
- ... música...
- 24/7, es lo que hay. La voz que antes me hablaba de filosofadas, que intentaba formar una teoría unitaria entre mi concepción sociológica, la psicológica, la intrapersonal, la histórica... ahora todo ello es música. Diría que empiezo a creer en que siguiendo mi camino, todo me será revelado.
- ¿Qué significa seguir tu camino?
- Pff... significa un montón de cosas, jajaja. Sigo muchos caminos, pero todos tienen mi toque personal y convergen.. Diría que equivale a hacer lo que me gusta hacer. La vida es muy corta para hacer lo que otro quiere que hagas.
- Pero ¿puedes hacer tanto tú solo, crear un camino desde cero?
- No me malinterpretes, todos creamos un camino único conforme lo andamos... Pero hay quien no ha pasado de la fase espejo para aprender a vivir, ya sabes... Como yo fui al principio y mucha gente imagino que también. Hay que transgredir, invadir el límite que es el yo. Hay que asaltarse, allanarse, hay que acogerse a uno mismo violentamente. Porque sólo fuera de los límites que tenemos en lo más profundo de nuestro aprendizaje a sobrevivir, podemos encontrar la autenticidad, la felicidad.
- Interesante.. Muy interesante.

jueves, 19 de septiembre de 2013

Se acaba el verano.

Levanto la vista hacia el frente y ahí está, delante mía, ni triste ni feliz, simplemente está. Desnuda, completamente desnuda, más desnuda que la misma desnudez, porque sus lunares son constelaciones y su piel es el natural relieve del universo. Una misteriosa neblina oculta su pecho hipnotizante, y entonces recuerdo que soy feliz. So tonto, que te habías olvidado, del frío que pesa en Málaga, las noches de invierno congelados hasta los huesos, y llegar a los sitios hecho una cebolla quitándose capas y capas de ropa. 

La luna en verano es mágica y despierta placeres insospechados, pero en invierno esgrime su esfinge en fantásticas formas y diversos lugares. Hay quien lo ve como los retales del verano, el último suspiro de tranquilidad. Pero para mí empieza el entrenamiento de la vida, empieza lo bueno, porque el ocio se repite pero el caminar es el que hace al caminante. Paso a paso, estación por estación.

martes, 9 de julio de 2013

Los monologuistas, esos genios.

El hombre es, como dice Bergson, el animal que ríe. También le otorgaría este significado de forma más puntillosa -aunque malsonante- decir el animal "riente" en analogía a como decimos que somos el animal "pensante". Y es que risa y pensamiento tienen una unión entretejida con el símbolo. Es necesaria siempre una asociación de ideas y un fallo lógico para hacer reír, para hacer propiamente reír, que no basta con un peo, que sólo provoca la carcajada vacía. Repensamos la asociación de ideas en nuestra mente mientras nos descojonamos, es lo suyo, es el proceso: algo nos hace reír porque tenemos generalmente un concepto de las cosas que queda truncado, o porque se interactúa con nuestro concepto de orden o símbolo. Si no tuviéramos un conocimiento certero sobre las cosas que hay en la vida, el amor o la política, si no hubiera una parte común de nuestra subjetividad, perderíamos la capacidad de reírnos de las cosas, pues toda risa tiene una conexión irrompible con la lógica.

Por eso siempre he creído que los monologuistas españoles tienen una mente filosófica, que me atrae, vamos, que son los genios de España. Ignatius, Dani Rovira, Enrique San Francisco... el monólogo es una reflexión, como la filosofía, que se hace en soledad, y poniendo - ahí a toda la persona y su pensamiento, sobre él mismo, la sociedad y, en muchas ocasiones, el cosmos, exponiéndose al mundo... ¿Cuántos monólogos empiezan tocando temas de política, sociedad, economía -sobre todo hoy- o incluso, a veces, reflexiones sobre la vida, el amor o el universo? No hablemos ya de Dani Rovira que tiene, entre otras joyas de humor absurdo e inteligentes juegos de palabras, un monólogo en el que incluye una reflexión sobre la crisis económica y la evasión de la misma, que puede llevar a la cobardía, mediante la comedia. Citaré una parte más abajo.

A la reflexión sobre el ser la llamamos metafísica. ¿Por qué algunos piensan sobre esto y otros no, y sin embargo decimos que la filosofía no consiste en un saber vacuo ni es un andar a ciegas? Si fuese tan universal, todos pensaríamos sobre estas cosas, ¿no? Pues no. En la reflexión filosófica o, como nos concierne en este caso, antropológica, se pone a toda el yo en juego. Atreverse a pensar implica firmeza, voluntad y criticismo ante la búsqueda de la verdad. Vamos, seguir pensando -o, como muchos banalizan, seguir dándole vueltas a algo- cuando otros ya han parado de pensar. Y es que pocos se atreven a hablar en público del amor, la belleza o la libertad, mientras vemos cómo triunfan superficialismos, sensacionalismos, noticias sobre gente cuya vida personal no me importa... Porque hay que atreverse a ir más allá de lo que primeramente vemos y oímos para alcanzar algo consistente y realmente interesante.

Vemos, pues, el paralelismo. Monologuistas (gran parte de ellos) y filósofos tienen en común a) la reflexión en profundidad sobre las cosas que nos rodean  y b) ese ponerse en juego, exteriorizar una visión atrevida, crítica y poco convencional del mundo que puede hacernos reír y, en el mejor de los casos, pensar.

Y ahora, la risa.

De Dani Rovira me interesan el principio y el final de este monólogo, que se abre con esta parrafada:
"Hay que ver, ¿eh? ¡La gracia que nos ha hecho siempre un peo! ¿eh? Y luego a lo mejor viene aquí gente y se pone a hablar de cosas serias, tío, y dices tú, ¿yo? Yo no he venido aquí al club de la comedia a escuchar de cosas serias pero hay gente que cuenta cosas serias: se ponen a hablar de la crisis, del Ibex - 35, del índice de Jones, de los barriles de Brent, de las cenefas, de las brocas del 15... No, hombre cosas serias no... Hombre tampoco el otro extremo, no? Hay gente que se levanta por la mañana y escribe en el facebook: ¡Hoy hace un día radiante! ¡Voy a salir a la calle a regalar abrazos de luz!... [Cara de circunstancia] ¡Loocaaa!"

Y terminando el monólogo, hablando de que las madres te limpiaban el culete cuando te lo hacías encima:
"¿Cuántas veces nos hemos hecho mierda encima de mayor y nos hemos tenido que limpiar nosotros solit... [Se interrumpe y mira al público indignado por su risa]. Os hace gracia esto, ¿verdad? Claro, porque esto, los peos, esto hace gracia. Lo que no hace gracia son las cosas serias. La crisis, eso no, eso no hace gracia [mantiene el semblante serio y cansado]. Así que yo voy a seguir con lo de antes. Muy buenas noches y muchísimas gracias".

viernes, 5 de julio de 2013

Hoy estoy poético.

¿Cuál será la estructura de la vida, que buscando no se encuentra -o se encuentra al revés-, y que dejándose encontrar, expuesto y exteriorizado, uno se encuentra a sí mismo tal y como es, a través de las cosas? En esos momentos, el misterioso universo lanza una flecha hacia arriba con los ojos vendados, se tumba en el suelo con el pecho mirando hacia el cielo y sonríe esperando el desconocido final. Algo así es la existencia, pues son infinitas las metáforas e inalcanzable la definitiva oda que le hemos de brindar con nuestro aliento.

"Y cuando llegue el día del último viaje,
y esté al partir la nave que nunca ha de tornar,
me encontraréis a bordo ligero de equipaje,
casi desnudo, como los hijos de la mar".

Antonio Machado - Retrato