sábado, 19 de enero de 2013

Cabras.

Y creo que ayer encontré el sentido puro del carpe diem. Es el Tao, es el cristianismo, es siempre lo mismo. La felicidad está ahí, ahora, cógela. Atrévete a pensar. Piensa en lo que quieres. Atrévete a quererlo. Ahora hazlo. Sencillo. Jodidamente sencillo, teóricamente. El caso es, que no puedes evitar pensar en no cometer otra vez los mismos errores del pasado. Entonces buscaré qué hice mal. Pero ¿cómo voy a estar pendiente del presente si busco continuamente mis errores del pasado? Vive el presente quiere decir más "pon los pies en la tierra" que "disfruta del día". Quiere decir, no tengas demasiadas esperanzas de la vida -te decepcionará- ni te revuelques en un pasado atormentándote - pues ya lo has aprendido. ¿O no? ¿No lo has aprendido? Eso es porque no estabas lo suficientemente centrado en el presente, en aquel momento. Así que haz que tu futuro esté lleno de vívidos recuerdos sobre este presente. Ese es el sentido del carpe diem.

Solemos cerrar los ojos, Goleman no es tontico cuando dice que ante el dolor hay que abrirlos más. Experimenta el contraste y la pura contradicción vital. Hallamos el placer en el dolor y viceversa, porque todo es uno. Y porque estamos como puñeteras cabras.

7.49 am

¿Qué será eso
que he de encontrar
para sentir paz
para notar
la brisa del mar
para mirar
y de una vez ver
para tocar
y por fin sentir
para oir
y al fin entender?

Qué será eso
sólo lo sabe
el grandísimo
Hijo de puta que está en el cielo

Qué será eso.
No lo sé,
pero de no hallarlo en nadie,
en mí lo encontraré.

Quizás... no sólo en alguien,
y quizás no sólo en mí.
Será en todas las cosas,
menos donde parece que está.
No es el dinero,
ni un pedestal,
lo llevas desde niño,
pero nunca está,
en su pura forma,
ni en el mismo lugar.

Una pizca de cada cosa. Málaga, Marruecos, Guitarra, Taekwondo, Playa, Amigos, Internet, Cerveza, Leer. Escribir. No voy a restructurar el orden, ni incluir cosas en las que no haya pensado de un primer vistazo. Acabo de añadir escribir, supongo que porque lo daba por hecho. Es mi vida.

lunes, 15 de octubre de 2012

Tú te lo pierdes.

No te haces una idea de la de puertas que te abriría, te puedo enseñar el cielo en la Tierra, puedo hacerte
sentir que vuelas y luego que tienes los pies encallados en la Tierra. No voy a pelear, no voy a discutir, no
voy a ser un gilipollas, no te incordiaré. Seré celoso en la justa medida, estaré ahí siempre que me lo pidas.
Y a cambio no pido lo mismo, sino que tú también des el cien por cien. Te puedo enseñar cosas que jamás habrías pensado que tenían valor, pero lo mejor es que también me puedes enseñar tú a mí. En el amor siempre hay feedback, los opuestos no se atraen, los opuestos riñen y saltan chispas, hay conflicto y si ambos son fuertes, superación. Pero los que se complementan, esos sí, tienen un amor puro y duradero.

Puedo enseñarte a volar, digo, dentro de tu imaginación, y puede que no siempre te haga reir si no entiendes mi humor, puede que pienses que la cago, pero sólo ocurre que no has conocido un sentido del humor con sentido, y yo sí sé lo que es, también conozco el sentido del "hamor".
Puedo teorizar sobre infinitas cosas, puedo hablarte preguntándote más que respondiéndote. Puedo, y cuando digo puedo es que hago, incharme de hacer fotos a todo lo bello que pasa ante mis ojos, para algún día volver atrás y contarte historias que bailan en una sinfonía conversacional. Puedo, y de hecho lo hago, cocinarte los más deliciosos manjares y no por servidumbre, no te debo nada que se pueda compensar con un postre ni con otro detalle, sino con uno cada día, una sonrisa, un plan improvisado y un beso apasionado. Puedo contarte la locura que es mi cuerda existencia, soltarte lo que llevo dentro y engatusarte, porque quiero enamorarte, y es mi amor más grande que la ambición, por lo que sale naturalmente que quiera que me quieras.

Puedo enseñarte entretenimiento infinito y de calidad en la pantalla de un ordenador, y hacer selecciones y despertarte todos los días con un correo con una recopilación de lo más increíble que vi ayer. Igual se me cuela un video de gatos, por aquello de que los clásicos nunca fallan, pero quiero demostrarte el lado tierno de los frikis, el manga emotivo, las personalidades oscuras de "The Notebook", toda la intelectualidad que hay alrededor de un tema que a ojos de los demás parece infantil, o incluso vacío (HA!).

Voy a contarte la historia de mi vida, de la que va mancando menos, pero mucho más que vivir, te hablaré de lugares lejanos y gentes extrañas, de mi oscuro pasajero y de mi melancólico espíritu amante de otro tiempo y otra realidad. Puedo describirte, intentar hacerte entender, el thriller psicológico que se ha vuelto mi interioridad a lo largo de estos últimos años. Puedo enseñarte lo que es el egoísmo y hablarte de su necesidad. Puedo ser tú, puedo ver a través de tus ojos y explicarte todo a tu manera. Puedo cumplir con el rol social al 99%, y luego puedo conocerte de tú a tú, completamente distintos, nada que ver, buáh, qué va, otro rollo, e intentar teorizar sobre todo lo interesante que pase entre nuestras miradas.

Puedo, quiero y amo, amarte, hacerte el amor como nunca te lo habían hecho: con amor, con labia, con rabia. Puedo decirte que te quiero en francés, en inglés o en castellano, y explicarte porqué, y puedo cogerte de lamano sin saber para qué. Ponerte la gabardina en el charco y luego tirarte a él. Puedo sorprenderte por la espalda y comerte del revés.

Esto no va dirigido a nadie en particular. Es un sentimiento que trae por el camino de la amargura y de la locura a más de un ser humano como yo, si es que se puede etiquetar a nuestra raza en partes más pequeñas. Es la sensación de no ser querido, de ser rechazado, o de andar perdido, vagabundear desdichado, ser un pringado, ya que estamos rimando.. Y sin embargo por dentro sentir que tu corazón cada vez se hace más grande y fuerte, y que cuando conozcas a esa persona, o esa época de tí mismo, con/en las que confíes tanto como para hacerle todo, TODO, todo esto, y más, y no querer parar de reír y que no puedas permitirte verla llorar.

Porque cuanto más sufres, más grande y fuerte te haces.
Es como un petit-suit agrio pero en el campo emocional.

Hay héroes en este mundo,
y no visten mayas ni llevan caretas,
llevan el semblante triste y un diario en la maleta,
viajeros errantes, sólo quieren amar,
y cuando la tengan delante... ¿a qué van a esperar?
Esperarán que sea como él,
ama intensa pero brevemente,
quiere querer, le gusta querer querer, y ama querer,
a todos los niveles,
pero cuando la tengan delante... ¿porqué iba a esperar?
¿Acaso ama el dolor, y prefiere aullar?
Prefiere ser lobo solitario,
a vender su alma al diablo,
a una dulce y tonta estrella de mar.

martes, 9 de octubre de 2012

Disertación sobre lo que se me acaba de ocurrir.

Vale, ¿y qué hay de la diferencia entre las personas con determinación y las inteligentes? BOUM! Nah, esa es la manera de topificarlo... Hay personas, no voy a decir un tipo de, sino que hay personas que tienen más determinación que yo para una cosa, están más centrados a la hora de hacer una tarea, de explicar una idea pequeña, pero no son capaces de ver, salvo cuando van fumados si acaso, la idea en conjunto para verla en relación con otra idea. Creo que eso es algo típico de las personas insatisfechas con un conocimiento parcial de la realidad. Gente inconformista, no nos basta con que nuestra madre nos lea un capítulo del cuento y a roncar a pierna suelta, no, queremos saber el cuento entero, y forzarnos a mantener despierta la mente y relacionar los detalles entre las ideas.
Es algo grande la mente filosófica, y lo más curioso es que yo, desde mi interioridad, jamás habría llamado filosofía a lo que pensaba... Porque se me quedaba pequeña. Me considero bastante existencialista, rama individualista, y lo que yo pienso sólo puedo abarcarlo con el nombre de Vida. Cuestiono las verdades con mayúsculas, la cordura y la propia filosofía. Seré un post - moderno de esos.

Soy dueño de mí, cerebro.


Los cielos de montpellier son fabulosos. Tienen ese azul vivo, que apetece mirar y sonreírle. Tiene nubes en 1080p, y en el ocaso del Astro Rey, un naranja ruidoso, escandaloso, chillón. Las noches son iguales allá donde vaya, mi oscuro pasajero me persigue y despierta de noche. Todos los cielos del mundo parecen cerrarse y cabrearse a la vez, tanto que me resulta difícil relativizar y pensar que en otro sitio, o en el mismo sitio a otra hora, es de día. Pero la verdad, no es esto lo que quiero pensar. Esto es negar la realidad. El ser humano es amor y odio, nacimiento y ocaso; así ha de ser también día y noche, y alegría y melancolía. Pero todos los cielos de Montpellier parecen abrirse, sólo para mí y para tí, cuando son las 12, las 2 o las 3 de la mañana. No obstante ahí veo a mi luna, traicionera, bella pero seria, ensimismada, alterada, mi luna lunera, delante tus lunares y arriba las estrellas. Mi vida es un sueño inconcluso, sin sentido final, pero he sentido mi final. Entiendo cada parte de mi
vida, queda entender el todo de ella, la función de cada etapa, el porqué de cada sollozo. Ya no hay miedo a qué pueda descubrir de mí mismo, y me lo repito cada día en un recto intento de desvelar mi esencia. Con todo, sigo apreciado el día después de que pase la noche. Pienso, qué alivio, como si mi mayor miedo fuera que la noche se cerrase eternamente. Quizás tengo suerte de tener miedo a algo que es imposible durante mi existencia. Será ¿simbólico? Para mí la noche representa el cannabis, la ansiedad y el éxtasis físico. Es un estado que se perpetúa en cada droga, has de saber tomártelo con calma, más que calmarte por la fuerza, eso no sirve de nada. Y temo quedarme ahí, que hable ella y no yo, como aquella noche en el parque con Marina, pero no va a pasar. Me he amoldado al conformismo con lo real, ya no necesito basura abstrayente. Viajo por mi mente a velocidad luz, sin barreras sólo acequias, y me muevo al plano acorde al momento. Soy dueño de mí, cerebro.

miércoles, 29 de agosto de 2012

E1

Erasmus. Première partie.

Vuelo FR6325, puerta de embarque 26, las 13.05h del 27 de agosto de 2012. El único vuelo de Ryanair de toda mi magnánima vida en el que pude dormir a pesar de las medidas del asiento, en el que ningún bebé lloró -Creedlo. Ninguno-, apenas dieron por saco con la publicidad -solo los míticos cigarrillos sin humo y la lotería sin premio-, hice fotos con el móvil y no me encarcelaron, no me tuve que levantar a mear pasando mi ano por las caras de francesas haciendo como que no miran pero en verdad si, les gusta, lo saben, están mal, no están bien, están mal. Aterrizo en Barcelona, comida en shaoarma con pan de antesdeay... del lustro pasado, parecía chicle; paseo por parc Güell, maravilloso, cena de eza moerna en Moritz y vino en casa (fantástica parapaparaparapa) para cerrar la velada.

Me levanto el día 28 de agosto a las 8.30 am para salir a la estación Nord en Barcelona, coger un autobús de cinco horas y media a Montpellier y empezar mi anné universitaire à l'étranger. El día anterior hablé con Pao. Pao está aburrida de Barna, es la impresión que me llevé. Y como siempre, me encanta, quiero decirle que es una amiga muy especial y que la quiero aunque nos veamos poco, y quiero contarle miles de cosas, pero mis piedras no llegan a su tejado, sólo digo lo que se espera que diga. -Siempre he sido muy de querer establecer en una relación a qué nivel estamos. Es un poco the scientist, pero tampoco es que sea inmensurable-. Estoy aún dentro de mi cómoda pero asfixiante cáscara de huevo. Resulta difícil seguir al corazón cuando se le ha mandado callar tantas veces. Salimos, hablamos, nos reimos, nos abrazamos. Adiós. Quiero que me lo cuente todo de golpe, y hacer yo lo propio, pero quien mucho abarca...

Montpellier significa monte pelao. Es una ciudad muy universitaria, aunque no es que sus universidades tengan mucho prestigio, pero es una buena ciudad para salir de fiesta, y ¿en qué consiste sino la vida universitaria? Y ni frío ni hostias, que hasta que no vea nevar aquí no me lo creo. ¿Pasas frío en Montpellier? Mira te dejo mi maleta -un baúl habría sido más ergonómico de llevar- y busca una residencia cuyo nombre -Domitienne- se repite cada dos calles, pues aparte del susodicho edificio existe una plaza, una avenida, una carretera y otra residencia, para colmo. Total que sudé el kilo y medio que engordé en verano, en aproximadamente dos horas.

Nada más llegar el bus me dejó en la parada de tranvía que mejor venía a mi recorrido hasta la residencia, como si lo supiera, cuando supuestamente me bajaría en la estación de autobuses... En el primer transbordo de tranvía vi a una mulata guapísima, con rizos y gafas de sol, un poco choni, fumándose un porro a la calina de las dos de la tarde. Este será un gran año -pensé-, voy a independizarme: vivir, leer, salir, beber / respirar, abrazar, conocer, palpitar / reir, llorar, amanecer, acostar / francés, inglés, de derecho, del revés / embrollo simbólico, decir una palabra en tres idiomas a la vez, mind blow.

Total que llego a la Cité Universitaire Voie Domitienne, que está pues bastante bien, en fin lo típico de una residencia. Solo que no hay microondas. Ni horno. Ni outiles de cuisine -platos, cubiertos, vasos, cacerolas, cazos, sartenes-, ni outiles d'hygiene -papel higiénico, escoba, fregona, recogedor, ni una triste balleta o un taciturno estropajo-, además el internet.. [redoble] ¡no hay wifi! ¿Qué se hacía antes del wifi? Ah sí, cable. El cable debe ser de hojas de viñedo, más lento que su puta madre, claro que si lo ponen de cobre más de un español se lo queda. Hablaba por skype con mi padre y juro que de un fotograma al siguiente se le notaba el crecer de la barba.

Conocí a Juan, con quien hablé ya antes de llegar porque iba a mi residencia. Juan habla mucho. Yo no, porque sino no diría que habla mucho. Relativamente a mí, habla mucho. Es majo. Me comenta que tengo que hacer más trámites burocráticos que para introducir a Bin Laden en Massachusets, lo cual no está mal, porque si no voy a abrir un libro en todo el año, tendré que hacer alguna tarea intelectual para no perder el hábito de pensar. Que no que es broma. Ya he abierto uno y todo, lo estoy devorando, me ha salido el aviso de que quedan cinco así que lo voy a terminar ya.

Hoy he conocido a dos francesas que viven en mi pasillo, una negra y una caucásica. La blanca, intermitente, graciosa, directa, con una vagina enorme, se ha quedado rezagada diciendo indirectas como "el pitillo de la amistad", pues ha sido nuestro punto de partida para conversar. Por lo visto en Francia si una tía te pide un cigarro quiere tema. En España una tía te pide un cigarro porque sabe que se lo vas a dar y en una noche productiva llena un cartón. La negra sabía inglés así que he hablado con ella, y me quedo con la despedida. Le di dos besos, enchanté, y se quedó esperando el tercero. Y yo hala, que son tres. Oui, il sont trois, but it was ok. Podría haber dicho "It's ok"; vamos que no te acabo de echar un polvo, ni hemos echado un partido de volley, pero bueno su inglés era básico. Ese "it was ok" me hizo pensar que me estaba evaluando o que no me quería ver rayado o preocupado por un gaje del oficio del viajero, confundir su cultura con la cultura más natural. Lo del volley tiene su razón: es lo único que puedes hacer de deporte dentro de la residencia: volley sin red ni balón. Tienes el suelo pintado. Estos franceses tienen que tener una imaginación desbordante.

lunes, 6 de agosto de 2012

La cosa más bella del mundo.

Snoopy, baja del tejado, deja de pensar y vuélvete a enamorar.

Todo ocurre por una razón. La naturaleza es sabia. No tendrías un cerebro si no pudiera solucionar sus propios problemas. Este momento es necesario, parece locura, pero acéptalo, eso siempre va a ser así*
En todo camino sólo el comienzo es ligero, pero todos empiezan a cansarse tarde o temprano. Por eso hay que parar a respirar, mira, al final, es para todos igual. 

Sé fuerte y vive, encontrarás satisfacción.

*Y si pienso que todo va a ser duro, ¿será duro sólamente por eso? No, las cosas no son fáciles ni difíciles siempre; es la realidad.

-: ¿También hay que deprimirse un poquito de vez en cuando? Lo único que ha de preocuparte es la muerte, pues ante ella no se puede luchar. Al final, no podrás ser fuerte, claro, pero lo que importa es el camino.